INICIO / BLOG / TIPS
Tips

Mascotas en depa rentado: cómo redactar la cláusula

14 AGO 2026 · CANDADO LEGAL · LECTURA 4 MIN

Si tu inquilino quiere tener una mascota, la respuesta no es solo sí o no: lo que de verdad importa es que el contrato de arrendamiento defina por escrito qué se permite, qué se prohíbe y quién responde por los daños. Una cláusula de mascotas bien redactada evita discusiones por rasguños en el piso, olores o quejas de vecinos, y te da un punto de referencia claro si algo sale mal. No se trata de cerrarle la puerta a inquilinos responsables, sino de poner reglas que protejan tu inmueble sin ahuyentar a buenos prospectos.

Por qué conviene poner reglas claras desde el contrato

La mayoría de los conflictos por mascotas no nacen de un perro o un gato en sí, sino de la ambigüedad: nadie dejó por escrito si se permitían, cuántas, de qué tamaño o quién pagaba si la puerta quedaba arañada. Cuando la regla existe desde el inicio, el inquilino sabe a qué atenerse y tú tienes un documento al que recurrir, en lugar de una conversación de "es que nunca me dijiste que no". En más de veinte años acompañando arrendadores en CDMX, Edomex y Nuevo León, hemos visto que los desacuerdos por mascotas casi siempre se resuelven mejor cuando la cláusula existe que cuando se improvisa sobre la marcha.

Qué debe incluir la cláusula de mascotas

Una cláusula útil no necesita ser larga, pero sí específica. Como mínimo debería cubrir:

  • Tipo y número de mascotas permitidas. Si aceptas perros, gatos, ambos, o si hay un límite razonable según el tamaño del inmueble.
  • Responsabilidad por daños. Dejar claro que cualquier deterioro causado por la mascota —pisos, puertas, jardín, mobiliario si el depa está amueblado— corre por cuenta del inquilino.
  • Convivencia y áreas comunes. Reglas sobre ruido, correa obligatoria en pasillos o elevadores, y recolección de desechos.
  • Alineación con el reglamento del condominio. Si el edificio tiene restricciones propias, el contrato debe remitirse a ellas.
  • Consecuencias por incumplimiento. Qué pasa si la mascota causa daños repetidos o molestias que otros vecinos reportan formalmente.

Mientras más concreta sea la cláusula, menos espacio hay para interpretaciones distintas el día que algo se rompe o alguien se queja.

Quién paga los daños: por qué el depósito solo no basta

El depósito tradicional sigue siendo útil, pero en la práctica muchas veces no alcanza a cubrir daños mayores, y cobrarlo después de que el inquilino ya se fue puede volverse un dolor de cabeza. Por eso en Candado Legal trabajamos con un esquema de renta protegida: desde el 25% de una mensualidad, según el plan (Smart, Básico, Plus o Premium) y el uso del inmueble, cubrimos entre 3 y 12 meses de renta protegida, además de acompañar el proceso si hay que exigir el pago de daños. Si quieres entender esta lógica con más detalle, en no le pongas precio a tu renta, ponle precio a tu tranquilidad explicamos por qué protegerse cuesta menos que resolver un conflicto sin respaldo.

Reglamento del condominio vs. cláusula del contrato

Un error común es redactar una cláusula de mascotas sin revisar antes el reglamento interno del edificio o fraccionamiento. Si el condominio prohíbe mascotas o las limita por peso o especie, tu contrato no puede contradecir esa norma, aunque tú personalmente no tengas problema con ello. Antes de aceptar una mascota, vale la pena confirmar con la administración qué está permitido, y dejar esa referencia explícita en el contrato para que el inquilino no alegue después que no lo sabía.

Cómo filtrar inquilinos con mascotas sin perder buenos prospectos

Tener mascota no debería ser motivo automático de rechazo: muchos de los mejores inquilinos —estables, responsables, con buen historial— tienen perro o gato. La diferencia está en investigar al candidato completo, no solo a su mascota. Verificar referencias, comprobar ingresos, confirmar al obligado solidario y revisar el historial de arrendamientos previos te dice más sobre el riesgo real que la sola presencia de un animal en casa. En Candado Legal la investigación de inquilino y del obligado solidario va incluida en nuestros planes, precisamente para que decidas con información y no solo con impresiones. Puedes ver a detalle qué se revisa en investigación de inquilinos: qué se revisa antes de aprobar.

Si el inquilino no respeta la cláusula, ¿qué sigue?

Cuando la cláusula está bien redactada y el inquilino incumple —daños no reparados, mascotas no autorizadas, quejas constantes del condominio—, tienes un documento claro sobre el cual actuar. En Candado Legal elaboramos el contrato desde el inicio pensando en estos escenarios, y si llega a ser necesario, acompañamos la cobranza extrajudicial y, según el plan, el proceso judicial correspondiente. Operamos en CDMX, Edomex y Nuevo León, así que si el conflicto escala, no estás resolviéndolo solo.

Si estás por rentar tu propiedad y quieres que la cláusula de mascotas —y todo lo demás del contrato— quede bien blindada desde el principio, revisa los planes de Candado Legal. El chat del sitio cotiza al momento según tu inmueble y el plan que más te convenga.

Preguntas frecuentes

¿Puedo prohibir mascotas por completo en el contrato de arrendamiento?

Sí, en México el arrendador puede establecer esa condición siempre que quede clara en el contrato. Lo importante es que la regla sea explícita desde el inicio, no una decisión improvisada a mitad del arrendamiento.

¿Quién paga si la mascota daña el piso o las puertas del depa?

Si la cláusula lo especifica, el inquilino es responsable de reparar o cubrir esos daños. Contar con renta protegida además del depósito facilita exigir ese pago sin depender solo de la buena voluntad del inquilino.

¿Puedo cobrar un depósito extra solo por tener mascota?

Es una práctica común y puede incluirse en el contrato como parte de las condiciones acordadas. Lo relevante es dejarlo por escrito junto con el resto de la cláusula de mascotas.

¿Qué pasa si el condominio no permite mascotas pero yo sí las autoricé en el contrato?

El reglamento del condominio prevalece sobre lo que tú acuerdes de forma individual, así que conviene confirmarlo antes de firmar. Por eso la cláusula debe remitirse siempre a las reglas del edificio o fraccionamiento.